Intuición o Ver el Interior

Ana ANDRADE dicta esta temática en nuestro centro. La viene desarrollando a través de sus cursos, "Descubre tu Intuición y aprende a utilizarla" e "Intuición y Creatividad", a los cuales les irá sumando nuevos tópicos en el presente año 2006. Leamos qué nos propone en este artículo:

“A menudo te tienes que guiar por la intuición”
Bill Gates, Presidente de Microsoft

Frente a un complejo mundo de toma de decisiones, hemos usado la lógica para guiar nuestras vidas, dejando de lado una inteligencia, llamada intuición, que nos puede ayudar a tomar rumbos diferentes cuando nos comunicamos con nuestro guía interior.... 

...Nosotros podemos tener acceso a esta fuente de conocimiento que nos dice lo que siente que es bueno y verdadero para nosotros.  Intuimos cuando sabemos algo, sin saber cómo lo sabemos, pues la intuición es una luz en nuestro camino que sin darnos mayor explicación, nos invita a hacer algo o acercarnos a alguien, así como nos invita a alejarnos de algo o de alguien.
El origen de la palabra Intuición proviene del  latín “IN-TUEOR” que significa ver el interior.  Es una manera de ver y sentir la verdad sin explicación.  La intuición es asociada generalmente con  una especie de sentimiento o anticipación, incluso con la espontaneidad o creatividad.  La intuición se enfoca directamente en el centro de un problema o evento, mientras que el intelecto común procede de manera analítica y deductiva.  El pensamiento intuitivo va directo al punto del problema, sin secuencia de pasos. 
La intuición la utilizamos cuando:
·         Sentimos que la razón no es suficiente para poder decidir.
·         Existe un alto grado de inseguridad y puede haber variables no previsibles.
·         Tenemos presión por hallar la respuesta correcta.
·         Queremos tener varias soluciones alternativas y que sean innovadoras o creativas.
La intuición proviene de nosotros mismos.  Para estar en conexión con ella, uno de los requisitos para la intuición es el estar disponibles para navegar en nuestro interior. 
Por lo general, la naturaleza de la intuición se atribuye a las mujeres.  Se habla de “intuición femenina”  pues culturalmente es aceptado que la mujer  esté  en contacto con sus emociones, a diferencia del hombre que supuestamente debe mostrarse racional en la mayoría de las situaciones. 
La intuición tiene varias formas de manifestarse.  Cuatro son las principales formas:
a) Físicas: Sensaciones en la piel, frialdad repentina, sensación en el pecho, cosquilleo incómodo.  Visiones e imágenes. Sonidos, zumbido en los oídos, voces que dicen “”, “no”, “no te preocupes”, “mejor no”, etc.  Incluso también los sabores, buen sabor o mal sabor, boca seca, cambios en el sentido del gusto.
b) Emocionales: Buenos sentimientos, malos sentimientos,  tristeza, miedo, excitación, vibraciones, sensibilidad a la energía de otras personas.
c) Mentales:  ideas “flash”, un directo insight de un problema. Saltos de creatividad, innovación, ingenio e invenciones.   A veces se manifiesta en los sueños, especialmente después de haber ejecutado un intensivo análisis y pensamientos racionales.
d) Espirituales: Entendimiento de la misión de la vida.  Sensación de confort y apoyo personal.  Seguridad de que las fuerzas superiores están cuidándonos.  Es conocer la Verdad, la naturaleza, el Cosmos, el alma y la universalidad de las cosas.  Por lo general, éstas aparecen en momentos cuando la mente está vacía y tranquila, cuando hay una directa relación con la vida misma.
Varios estudios de la intuición afirman que ésta no es contraria a la razón, sino que reside fuera de la misma.  Según estas investigaciones,  la intuición es la capacidad de integrar y utilizar la información en el cerebro, que nos permite el acceso a la reserva interna de pericia y experiencia acumulada durante años logrando la obtención de una respuesta, o de un impulso para hacer algo, o de una alternativa elegida entre varias, todo ello sin ser conciente de cómo se obtiene.
 
Para conectarse con la intuición es necesario estar en silencio del ruido exterior, así como crear silencio dentro de nosotros y volvernos disponibles para intuir.
También es necesario reconocer los elementos que bloquean la intuición tales como ira, egoísmo, miedo, pánico, confusión, fastidio al no contar con los datos necesarios de información, fatiga, constante redefinición de metas en función de otros, depresión, estrés, negatividad, constante criticismo y autocriticismo, violencia, enfermedades crónicas o prolongadas.
Para activarla hay que formular  una pregunta clara y precisa para evitar las respuestas ambiguas. La intuición utiliza un lenguaje diferente que debemos interpretar con unos códigos que no son los que habitualmente usamos.  Aparece como una metáfora, imagen o símbolo,  o como una sensación en nuestro cuerpo.  Después de recibir la información viene la interpretación.  Un error común es hacerlo de manera rápida pues la interpretación puede tomar un tiempo.  Uno  puede experimentar ese “¡Ajá!” muy rápidamente. Muchas veces  es necesario dejar pasar unos días y procesar esa información en nuestra conciencia y nuevamente recoger esa información para apreciarla en diferentes ángulos. 
Hay que tener cuidado en hacer una honesta autoevaluación permite distinguir la intuición o simplemente usar la intuición para justificar un predeterminado resultado.  La intuición es una especie de sexto sentido que no debe confundirse con una mera opinión, con un deseo o con una reflexión.  Tampoco hay que confundir las emociones con la intuición.  Todos tenemos emociones que nos producen miedo, vergüenza o incomodidad o tenemos cualidades dominantes, tales como la perfección, la racionalidad,  éstos aparecen en la toma de decisiones y no necesariamente se trata de la intuición.    La intuición no nos guía con un ánimo autoritario o crítico.  Nunca se siente excesiva ni dominante, no nos presiona  para hacer algo para lo que no estemos listos y no nos hace sentir culpables de nada, ni mucho menos nos lleva a hacer algo malo para nosotros.  Todo lo contrario, la intuición nos transporta a un sentimiento de apertura, alivio y liberación.

Ana Andrade
Ana nació en Perú y reside en Argentina.  Es  Licenciada en Administración y Magíster en Desarrollo Organizacional, Pepperdine University, EU.  Conductora de talleres de Intuición, de diversos temas de desarrollo personal y coach para optimización de habilidades de búsqueda de empleo. Ha expuesto en conferencias a nivel nacional e internacional, siendo el tema de Intuición presentando en el Tercer Encuentro Latinoamericanos de Facilitadores, en Bariloche, Argentina,  en abril 2004.  Actualmente, Ana continúa liderando talleres para el desarrollo de la intuición tanto en Perú como en Argentina.

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