Buscando una frase o dicho para reflexionar en estos días, llegó a mis manos LO BIENAMADO, UN COMPENDIO DE SABIDURÍA PRIMORIDAL. Esta es la publicación conmemorativa de 100 años de labor editorial al servicio de la expansión de la conciencia, con la que Editorial Kier celebró su primer centenario.
En sus páginas recreo muchas lecturas realizadas a lo largo de mi vida, y lo hago con otra mirada, aquella que dan los ojos de la experiencia. La vida continúa premiándome con la posibilidad de abrir los ojos un día más, presentándome desafíos, obstáculos, premios, castigos, sorpresas... No dejo de sorprenderme, como los antiguos filósofos griegos, o como mis compatriotas argentinos viendo el mundo que nos rodea o tratando de rodear el mundo en el que vivimos... Quizás en el mundo "espiritual" en el que se mueve mi vida en estos últimos años, me sorprendo más aún. Los maestros, los discípulos, las enseñanzas, lo que se dice, lo que se hace, los ejemplos, lo que se entiende, lo que se repite, lo que se comprende... No es lo mismo para todos, y como decía un maestro querido, "no somos ángeles, tan sólo seres humanos". Y agradezco la posibilidad de algunos "maestros" que marcaron mi vida y me enseñaron el valor de la palabra y ciertos valores, que quizás desprestigiados hoy día, me dan el sostén para los momentos no muy felices por los que a veces tenemos que transitar. Y agradezco... Y no dejo de agradecer...
Por eso me pareció oportuna esta lectura que quiero compartir con uds.:
Creatividad no significa crear sólo formas artísticas, sino también conexiones, hechos, circunstancias y condiciones, debido a los cuales la vida progresa y el alma humana florece. Una persona puede ser creativa en su hogar, en la oficina, en la fábrica, en su negocio, en sus relaciones, en sus palabras y en otras expresiones.
A fin de crear, necesitas energía. La energía está allí si le proporcionas las formas correctas para que fluya y si la economizas. La energía es vida, y la vida está por doquier si su corriente no es bloqueada ni desperdiciada. La preocupación causa mucha dispersión. Las ansiedades, el odio, el temor, la ira, los celos y la codicia son modos de desperdiciar abundantemente la energía.
Para aumentar la energía necesitas estar en contacto con la naturaleza regularmente. Los bosques, las praderas, los ríos, los lagos, los océanos, las montañas y las cataratas son recursos de energía vital. Debes relajarte y disfrutar la naturaleza a fin de acumular energía. Semanal o diariamente debes entrar en contacto con la naturaleza.
Para acumular energía, debes tratar de no contaminar tu propia naturaleza. La contaminación mina tu preciosa energía creadora. El cuerpo es tu templo y debe ser puro y estar limpio si quieres estar cargado de energía creadora.
Que disfrutes estas palabras. Hasta pronto.
Rosa María Grigna
romagrigna@kier.com.ar



